Esencia: Los narradores del Orinoco.
TERRITORIO Y UBICACIÓN DE LOS PIAPOCO
El idioma Piapoco pertenece a la familia lingüística Arawak (Classification of South Amaerican Indian Languages, Cestmír Loukotka, 1968) y se ubican a lo largo de los Ríos Meta, Vichada y Guaviare de los Llanos Orientales Colombianos, pero existe una minoría importante en Venezuela cerca del Orinoco Medio –zona de Puerto Ayacucho y el Atabapo.
Se localizan específicamente al sur del Departamento del Vichada en los resguardos del Brazo Amanavén conocidos como Morocoto-Buenavista, Yuri, Flores-Sombrero y Cali-Barranquillita. En la margen derecha del río Vichada en los resguardos del Unuma, Sarakure y Kawanaruba. En el Guainía en Murciélago -Altamira, Pueblo Nuevo- laguna Colorada y Concordia. Actualmente tienen una fuerte presencia en la ciudad de Inírida y en el asentamiento de Barrancominas, departamento del Guainía. En Venezuela se encuentran en los estados de Amazonas y Bolívar, con una población de 1.333 personas
El pueblo indígena “Tzazenai”, más conocido como Piapoco, tiene su origen precolombino en la cuenca del río Isana, Vaupés y Río Negro, en territorios que actualmente conforman la confluencia de las fronteras de Colombia, Venezuela y Brasil.
Diversos procesos migratorios, llevaron a sus habitantes hacia las sabanas de los Llanos Colombianos y, por último, a mediados del siglo XX y como consecuencia de los auges extractivos, a territorios selváticos ubicados en el bajo Guaviare. De allí se desplazaron algunos grupos hacia el Estado Amazonas en Venezuela, donde desde 1970 existen asentamientos en plena selva como los poblados de Primavera, Laja Lisa, Morichal, Agua Blanca, Siquita-Ibucubáwa y Cataniapo (Monsoyi, 2017).
Otras familias Tzatze se han integrado a la vida de las poblaciones multiétnicas de Puerto Ayacucho, San Fernando de Atabapo y Maroa, mientras que en el municipio Atures, del estado Amazonas, existen cinco (5) comunidades asentadas en las sabanas norteñas, sobre el eje carretero (troncales 2 y 12) llamadas Agua Blanca, Picatonal, San José, Sejal y Sabaneta de Parhueñas. De éstas últimas se dio la migración a inicios del presente siglo de varias familias a las sabanas de Maripa, en el bajo Caura, y de allí al bosque de la serranía de Mato.
Hasta mediados del siglo XX se caracterizaban por ser seminómadas, cazadores, recolectores y ante las amenazas para continuar con su forma de vida ancestral, buscaron reubicarse en diferentes partes según las condiciones ambientales que les fueran favorables. De allí, su alternancia entre la sabana y el bosque, el primer ambiente para cultivar la yuca y aprovecharlas palmas y el segundo para hacer cacería, recolectar alimentos, plantas medicinales y extraer madera para leña y fabricar sus viviendas y canoas que usan para navegar en los ríos y caños.

CREACIÓN DEL HOMBRE : Los hijos del Tucán por los caminos del mañoco
Piapoco son un pueblo indígena que también se les conoce como Yapaco, Cuipoco, Cumanaica, Wenaiwikao Enaguas. El nombre genérico del grupo se debe a la traducción al español de la palabra Tzaze o Tsasé, con que los indígenas identifican al Tucán o Piapoco (Monsoyi, 2017), originalmente animal totémico de esta etnia, que representa al primer piapoco humano. Dicen los piapocos que ellos vienen de Hipana (gran cueva), la casa u ombligo del mundo, que son hijos de las estrellas y parientes del tucán o nietos de la pava, del venado y de la anaconda y por eso, cada noche buscan entre las estrellas el rastro de sus ancestros y también su consejo; si es Tsamani (Constelación del Delfín), la que se destaca, saben que llegarán las lluvias, pero si son Ibinai (Las Pléyades) y Kajuyali (Orión), es porque ha llegado el momento de la siembra(Velásquez, 2017).
“Contaban los abuelos que nosotros somos Piapocos porque descendemos del hombre pájaro de pico mellado que intentó tumbar junto con otros animales el árbol de la vida (Autana en lengua Piaroa), pero esa creencia ha cambiado porque ahora son cristianos” (testimonio de Manuel García, fundador de la colonial bolivar).
ORGANIZACIÓN SOCIAL; Parentesco y sistema matrimonial
Originalmente son una «fratria» conformada por clanes patrilineales exogámicos. Las principales autoridades son los suegros (padres de la esposa) en torno a los cuales se conforman las familias extensas y las unidades residenciales. Es decir, la autoridad principal es el padre de la esposa. En este caso, el novio vive con la familia de su novia y trabaja para su suegro durante muchos años antes de que pueda trabajar por su cuenta. La familia es de suma importancia y cada persona desempeña un papel importante en la sociedad.
El matrimonio se da entre primos cruzados bilaterales, aunque hoy en día se han establecido alianzas de intercambio matrimonial con otras etnias cercanas. Para la toma de decisiones concernientes a la comunidad en general, los cabezas de familia se reúnen por horas en asambleas para discutir el problema y dar planteamientos.
Actualmente, además de respetar la exogamia dentro de cada linaje, cada unidad residencial o localidad es exógama y además de mantener relaciones matrimoniales entre ellas, se han establecido alianzas de intercambio matrimonial con comunidades vecinas, por eso políticamente se tratan de grupos humanos flexiblemente organizados, bastante penetrables por otras sociedades, carecen de la rigidez de las organizaciones político-sociales y por lo tanto su estabilidad frente a los procesos aculturativos llega a ser menor que la de aquellas sociedades. Es importante observar en relación a esta afirmación que los piapocos con mucha facilidad ligan su sangre, aceptan el mezclarse a tal punto que el fenómeno del mestizaje que ha contribuido a la aculturación y dispersión de estos grupos y a cierta criollización (Monsoyi, 2017).
ESTRUCTURA POLÍTICA; ORGANIZACIÓN POLÍTICA
Las funciones políticas y de organización en la comunidad están a cargo del Capitán, quien sobresale por su facilidad de palabra y capacidad para interrelacionarse con todos en la etnia, grupos externos y gobierno regional. De igual modo, la jefatura en el seno de estas comunidades suele ser bastante flexible y de carácter poco coercitivo. De manera que el ascendiente del jefe, denominado capitán o cacique, sobre la totalidad de la población es de carácter persuasivo y no compulsivo como ocurre en organizaciones más fuertes y rígidas.
VIVIENDA
Las viviendas tradicionales de los Piapocos son las Malokas, grandes chozas multifamiliares con techos de paja y palmas de caraná y chiqui-chiqui, también en las comunidades están construidas con techo de palma (70%), paredes de barro (70%), y piso de tierra (90%), sin embargo, en el presente han sido remplazadas por viviendas unifamiliares donde pueden usar materiales de construcción modernos como el acerolit y el cemento.
ACTIVIDADES DE SUBSISTENCIA
Su economía articula la agricultura con la pesca, la recolección y la caza. Cultivan yuca amarga, maíz, frijol, piña, ají (dulce y picantes), plátano, ocumo y caña de azúcar. El procesamiento de la yuca amarga es una labor destacada en la vida de las mujeres, que obtienen la harina fresca o masa para fabricar «casabe» (tortilla) y «mañoco» (fariña, harina tostada de consistencia granulosa) que sirve para preparar la “yucuta” al mezclarla con agua, y el jugo exprimido, para cocinarlo como «mingao», una bebida típica. En la selva recolectan principalmente frutos de palmas (Yurí, Yuco, Pijiguao, Seje y Manaca), así como Túpiro, Copoazú, Cozoiba; mientras que en las sabanas suelen aprovechar los frutos del Moriche, Cucurito, Merey, Manteco y Jobo, para consumo fresco o cocido.
Utilizan los recursos naturales para sus actividades de vida diaria. De manera general, el manejo de los recursos naturales lo hacen deforestando cada tres o cuatro años pequeños espacios (0,5 a 2 ha) del bosque por familia para hacer sus conucos, abandonándolos a la recuperación natural o dedicándolos a plantaciones de especies forestales con fines de aprovechar para artesanía. La pesca la hacen con anzuelos, lanzas o pequeños trenes de malla, solo para el consumo de la comunidad, rotando diariamente los sitios de pesca entre lagunas y caños, caños y rebalses. Solo ocasionalmente cazan para la subsistencia y el comercio de la carne, la cacería la practican muy pocas personas por lo costoso de las municiones de escopeta. Recolectan ocasionalmente palmas para techar viviendas (cucurito), frutos y otros no maderables según se presente la época de cosecha o la necesidad por alguna enfermedad.
Sus intereses en la conservación de los recursos naturales se resumen en tener sustento y provisión de sus necesidades de alimentos, medicinas y materiales para ellos y sus hijos.
ARTESANÍAS PIAPOCO
La expresión artística de los indígenas piapoco a través de la cestería, alfarería y tallas de madera constituyen un patrimonio cultural de la etnia y el país. El trabajo es compartido por los integrantes del pueblo.
Los hombres se encargan de tejer grandes cestas y canastos de palmas como el mapíre que utilizan para guardar la “fariña” (mañoco), tallar animales como las águilas y los armadillos en madera y trabajar la carpintería.
Las mujeres por su parte tejen las cestas más cotidianas usando el método de la espiral (como el sebucán), elaboran hermosas hamacas de fibras de la palma cumare o algodón y fabrican ollas, tazas y budares de barro, destacando el típico budare o púali en el que asan el casabe.
Para los tejidos utilizan la madera y hoja de palma de Buriti, para las tallas una madera de balsa liviana (palo e bolla) que crece a lo largo de las orillas del río y para la carpintería la madera de congrio que es más pesada y se caracteriza por la combinación de maderas claras y oscuras. Para pintar y decorar sus obras utilizan tintes vegetales hechos de materiales recolectados.
VIDA CEREMONIAL, MÁSCARAS E INSTRUMENTOS MUSICALES
Un ritual muy importante es el rezo del pescado ritual de iniciación femenina que se realiza cuando la joven alcanza la pubertad, por tanto es aislada de la comunidad y sometida a fuertes trabajos, privada de hablar con otras personas y también debe guardar dieta. Al cabo de la reclusión, unos seis o siete días después de la primera menstruación, se organiza una comida precedida de un rezo que realiza el chamán, nombrando todos los animales del río y de la selva que en adelante harán parte de la dieta de la muchacha. Luego dos muchachos la corretean hasta el río y la bañan. Asimismo, a los niños pequeños -antes del primer año de edad- se les reza para que no les haga daño el consumo del pescado y otros alimentos (Ortiz, s.f.) (5).
MUNDO MÁGICO-RELIGIOSO; LA CURACIÓN Y LOS DIOSES
El mito Piapoco para la creación relata que fue Furna Minali o Kuwai el dios de los pioapoco quien formó la vida en este mundo luego la hizo habitable derrotando a Kemeine una anaconda caníbal, a la que exilio al espacio y convirtió en la Vía Láctea. También Kuwai organizó la sociedad humana y dio a cada pueblo su idioma. Existe entre ellos el mito del árbol kaliawiri proveedor de todos los alimentos y la variedad de plantas y cultivos que provienen de distintas ramas de este árbol y que dio origen a la vida en la tierra. En la cultura de los piapocos, el creador configuro a los indios y blancos dándoles su idioma y su cultura respectiva, diferenciándolos entre sí. Los Piapoco como la mayoría de los pueblos de tronco Arawak tienen arraigada la creencia que todos los males están representados por “Lalikilpará”, una gran serpiente dueña de todas las aguas que suele devastar comunidades enteras bien sea por fenómenos naturales (inundaciones, terremotos, enfermedades desconocidas) o por acción del hombre “blanco”. Esta serpiente habita en la cuenca del río Amazonas y siempre los ha amenazado, forzando su desplazamiento desde los tributarios Guainia y Río Negro hasta las tierras de Amaliwaka, deidad Yekwana (o de los antiguos Tamanacos Caribes de donde descienden) creadora del río Orinoco, hasta donde no llega la gran serpiente por impedimento de Duida (Otra deidad Yekwana y macizo rocoso que divide las cuencas de los grandes ríos), (Velásquez, 2017).
El pueblo indígena Piapoco, al igual que otras etnias del Amazonas, a lo largo de su historia y memoria colectiva han percibido a la naturaleza y el mundo de una manera particular de acuerdo con su cosmovisión mágica, prácticas culturales y tradiciones. De este modo, la naturaleza es concebida y sentida por los Piapoco como un modo de vida, con base en una relación armónica con su biodiversidad y los espíritus que la habitan. Así pues, cada mundo tiene su espíritu, los árboles, el agua, el viento y cada uno de los elementos de la naturaleza. En este sentido, los poderes del chamán permiten establecer una conexión o interlocución con el mundo natural y sus espíritus; al mismo tiempo ellos dirigen una serie de actividades comunales como bailes y enunciaciones que propician una cercanía en el ámbito mágico – religioso, entre otras funciones como las prácticas curativas de la medicina tradicional indígena (Bolaños-Motta y Astaiza – Grande, 2019).
Ancestralmente su fe estaba puesta en los poderes del Chamán quien era capaz de hacer milagros, curar enfermedades y proteger al pueblo de los espíritus malos que vagan por el mundo. Para que un hombre o mujer se convierta en Chamán debe estudiar las técnicas de curación, conocer el entorno natural, hacer ayunos y pasar por varias experiencias que le ayudará a formar un órgano en la garganta con el que podrán absorber la enfermedad en alguien y luego escupirla. Actualmente ya esa creencia a cambiado ya que la mayoría se han vuelto cristianos.